Pensar cada palabra para comprender cuanto dicen

El periodismo puede ser un bisturí para desmenuzar la realidad, un martillo para romper estructuras, una semilla que, bien sembrada, puede dar frutos inesperados.

lunes, 28 de noviembre de 2011

La situación sociopolítica en Bélgica

Por María Luisa Estiz


La diversidad lingüística: una problemática antigua

Para entender los actuales problemas políticos en Bélgica es necesario remontarse a la histórica diversidad lingüística que, centrada sobre todo en Bruselas, es fuente de discrepancias entre flamencos y francoparlantes.

El país está dividido en dos lenguas: el neerlandés, hablado por un 60 por ciento de la población, principalmente en la región de Flandes y el francés, en la región de Valonia, que es hablado por un 40 por ciento de los habitantes. Existe también una pequeña porción de la población de habla germana.

Desde que se fundó el Estado belga hace 180 años, los gobernantes tuvieron por costumbre utilizar el idioma francés en sus comunicaciones y esta elección provocó a los flamencos de habla neerlandesa la sensación de una posición de altanería por parte de los funcionarios. Posteriormente, cuando Bélgica se une a los Países Bajos, la élite administrativa flamenca, mayormente francófona, es destituida y reemplazada por personas neerlandófonas, venidas mayoritariamente de Holanda.

Es en torno a la convivencia de estas lenguas en donde siempre han surgido conflictos políticos y socio-culturales.

Los flamencos reclaman Flandes

Algunos dichos populares belgas señalan a los flamencos como a los ciudadanos con mayores ingresos, generadores de materias primas y variados recursos económicos, quienes pudieron beneficiarse con la llegada del federalismo. Mientras que a los francófonos de Valonia se los caratula como a una sociedad con mayores niveles consumistas en proporción al nivel de su producción.



 
Tal es así que el partido Open VLD, liderado por Alexander de Croo, suma a estos pensamientos culturales, una mirada con tintes claramente nacionalistas acusando a los francófonos de ocupar un suelo que no les pertenece en la periferia flamenca de Bruselas.

Si bien la contraparte de habla francesa, liderada por Olivier Maingain, comparte con el Open VLD una tendencia liberal, defiende su postura y sostiene el reclamo de los derechos de los valones, acusando a de Croo de “fascista no violento”.

Consecuencias de una posible descentralización

Más allá de la compleja situación política y social que vive el país, los ciudadanos belgas reaccionan a este conflicto de manera pacífica, manteniéndose optimistas ante una posible desintegración. Es el área universitaria la que tratando de concientizar al gobierno organiza marchas en las diferentes poblaciones, manifestándose en contra de la desunión reinante. Una de las ciudades estudiantiles más populares en donde ocurrieron estos reclamos es Gante, capital de la Provincia de Flandes Oriental en la Región Flamenca.

Desde el 13 de junio de 2010, los siete partidos que aspiran a gobernar este país de Europa Noroccidental no lograron llegar a un acuerdo de negociación de un nuevo gabinete y como consecuencia de esta desunión, Bélgica es actualmente gobernada por un gobierno interino.


El rol de la monarquía

Más allá de que Bélgica tiene una monarquía constitucional y practica una democracia parlamentaria, el poder político del Rey Alberto II como Jefe de Estado, es de alguna manera limitado. Entonces son el Primer Ministro y los partidos que gobiernan el país,  los que ejercen el verdadero poder representativo.
Por lo general, cada uno de estos partidos gobernantes bogan por representar a sus comunidades lingüísticas correspondientes, aunque las preocupaciones residen en el desequilibrio del Poder Ejecutivo, el cual está representado por tres partidos valones y sólo un partido flamenco.

Wilfried Martens, actual Presidente del Partido Popular Europeo y ex Primer Ministro belga, ya manifestó sus preocupaciones basadas en que esta crisis podría afectar la economía de la Unión Europea y la imagen del país como líder de la misma.

La riqueza multicultural: otro punto de vista

Paradójica y paralelamente a la crisis política reinante, la heterogeneidad racial, lingüística y cultural de la sociedad belga, conforma un universo digno de ser admirado por  quien, tal fue mi caso, llega por primera vez  a un país del primer mundo. 

Al salir de la Estación Central de Trenes (Antwerpen Centraal) me encontré con un colorido panorama étnico (neerlandeses, musulmanes, judíos ortodoxos, etc.) conviviendo en un país absolutamente organizado desde los pequeños detalles en los medios de transporte públicos, semáforos, limpieza y conciencia ecológica integrada, hasta las grandes bases de la seguridad social: inserción laboral para nativos e inmigrantes, contención cultural, salud y tantas otras necesidades básicas cubiertas por el Estado.

Sería imposible y de carácter descontextualizado como ciudadana argentina, intentar apelar a las comparaciones y diferencias evidentes entre mi país y otro tan avanzado como lo es Bélgica, ya que para comprender una situación social es necesario comenzar por evaluar los fundamentos y asistencias básicas como lo son la educación, la cobertura médica y el trabajo. Simplemente, resulta interesante conocer otros modelos sociales para saber que, a veces, a pesar de situaciones políticas complejas, una sociedad puede seguir manteniendo una unión y un mismo fin: el bienestar común, la oferta laboral, el cuidado de los ámbitos públicos y no perder de vista una mirada integradora.

                                     María Luisa, Corresponsal en Europa, en la Catedral

Por otra parte, y de cierto modo preocupante, es la inclinación social europea hacia una política con rasgos derechistas. Es por eso que instalo este interrogante: ¿cuáles son las variantes para que seguridad nacional no signifique nacionalismo?
Sin dudas, otra respuesta que no puede sacarse de contexto pero que requiere observación, análisis y conocimiento histórico para que Europa no repita errores del pasado.

Pros y contras (o palabras para armar):

Solidaridad, unidad, historia, educación, igualdad, información, sociedad, trabajo, inclusión, inmigración, emigración, conciencia individual y social, apertura, posibilidades, posibilidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario